Qué cubre un seguro de responsabilidad civil

Un seguro de responsabilidad civil protege frente a reclamaciones de terceros cuando tu actividad causa un daño cubierto por la póliza. La clave está en saber qué garantía necesitas y qué exclusiones podrían afectarte.

Coberturas habituales

  • Daños personales: lesiones causadas a clientes, visitantes o terceros durante la actividad.
  • Daños materiales: rotura, deterioro o perjuicio físico sobre bienes de terceros.
  • Defensa jurídica: gastos de defensa, reclamación y gestión jurídica según condicionado.
  • RC explotación: daños derivados del desarrollo normal de la actividad empresarial.
  • RC profesional: errores, omisiones o negligencias que causan perjuicios económicos.
  • RC patronal: reclamaciones vinculadas a accidentes laborales cuando la póliza la incluye.

Qué suele quedar fuera

Las exclusiones dependen de cada aseguradora, pero conviene revisar daños intencionados, actividades no declaradas, trabajos fuera del ámbito pactado, multas, incumplimientos contractuales puros y riesgos que requieren una póliza específica.

Cómo saber si una póliza encaja

Compara actividad cubierta, capital, franquicia, sublímites, ámbito territorial, retroactividad y requisitos de clientes. También puedes revisar nuestra guía para comparar seguros de responsabilidad civil.

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